Aunque cueste creerlo, todavía quedan algunas zonas de España en las que las cerraduras y los cerrojos de las puertas son un mero complemento. Las gentes que habitan algunos pueblos de la España profunda desconocen la maldad del ser humano y siguen durmiendo con la puerta abierta. Cuesta mucho imaginar esa tranquilidad y sentirla resulta más difícil todavía. Sobre todo, para los que viven en ciudades o pueblos de mayor tamaño. A todos nos gustaría pasar por esa experiencia en la que se te olvida echar el cierre y no te levantas corriendo a cerrar con siete llaves.
De momento, eso parece un sueño inalcanzable y la cerradura y el cerrojo son elementos indispensables de las viviendas. Una buena puerta con un buen sistema de seguridad es fundamental para sentirse seguro y poder dormir en paz o salir de casa sin temor a que te entren a robar. Elegir la cerradura adecuada es esencial y, como dicen los expertos, la seguridad real no depende de una sola pieza; se trata de un conjunto compuesto por el cilindro, la cerradura y el escudo, unido a una buena instalación.
Asegurar la entrada de las viviendas empieza por la elección de la cerradura. Hoy existen diversas opciones con las que se puede reforzar la protección de las casas. Evidentemente, todas no proporcionan el mismo nivel de seguridad. Desde los bombillos hasta los escudos protectores, pasando por cerrojos mecánicos o cerraduras inteligentes, el mundo de la cerrajería ha evolucionado a niveles insospechados. Los principales tipos de cerraduras y sistemas de protección se diseñan para ayudar a mejorar la seguridad de los hogares y evitar las entradas ajenas.
Lo más elemental a la hora de elegir la cerradura más adecuada empieza por definir el riesgo y el uso: piso en ciudad con tránsito por el portal, requiere priorizar cilindros de alta seguridad con escudo protector y cerradura multipunto; chalet/adosado con accesos múltiples, multipunto, control de accesos exteriores y refuerzo en puerta de servicio; alquiler turístico o segunda residencia, facilidad de gestión de llaves (digital o patentadas) y posibilidad de auditar accesos; coworking o comunidad, cerradura inteligente con accesos temporales y registros.
La elección del conjunto, y no por pieza, incluye cilindro/bombín (anti-bumping, anti-extracción, anti-taladro, con llave patentada), cerradura multipunto o escudo macizo con tornillería pasante y protección del cilindro.
Todo esto con una buena instalación para que no pierda la eficacia, como nos explican los profesionales de Spadico, que dispone de un amplio catálogo de suministros industriales de diferentes sectores, como la cerrajería.
Bombillos, escudos, cerrojos y cerraduras
Una de las piezas de las cerraduras es el bombillo, la parte que interactúa de forma directa con la llave para activar el mecanismo de cierre. Elegir un buen bombillo aumenta la resistencia de la cerradura y disuade a los profesionales del robo de intentar cometer uno. Un bombillo de alta seguridad cuenta con sistemas de alta protección contra técnicas como el bumping, el ganzuado, el taladro y la extracción de robo. Algunos modelos incluyen un sistema de anticopia de llaves, de manera que solo se puede hacer un duplicado si se dispone de tarjeta de propiedad.
Los escudos protectores son aquellos dispositivos que se colocan justo encima del bombillo con la finalidad de protegerlo físicamente de los intentos de forzamiento o manipulación. Este elemento es especialmente eficaz para reforzar el punto más vulnerable de las cerraduras: el bombillo. Se recomienda su instalación en viviendas y negocios. No requiere cambiar la cerradura existente, por lo que se trata de una solución muy práctica a la hora de aumentar el nivel de seguridad de una puerta.
Llegamos a los cerrojos y las cerraduras, sistemas de seguridad que se colocan adicionalmente a la cerradura principal. Proporcionan una barrera física extra con la que la resistencia a los ataques de los ladrones con palanca o apalancamiento se ve aumentada. Su robustez se convierte en un efecto disuasorio visual muy potente, ya que los ladrones buscan la facilidad.
Los avances que se producen en el sector de la cerrajería permiten encontrar cerrojos mecánicos tradicionales y cerrojos electrónicos inteligentes. Una amplia variedad de elementos dentro de una misma categoría y con diferentes niveles de seguridad.
Las cerraduras digitales permiten tener un control inteligente y mayor comodidad. Son una de las opciones más actuales en materia de protección de los sistemas modernos del hogar. Este tipo de cerraduras permite que las puertas se abran y cierren sin necesidad de utilizar una llave física, sino mediante el teléfono, un mando a distancia, la huella digital o incluso un comando de voz. Una de sus mayores ventajas es la posibilidad de gestionar el acceso en tiempo real, crear llaves virtuales para familiares o visitas, limitar el horario de acceso o recibir una notificación cuando alguien entra o sale.
Cómo hacer la mejor elección de cerradura
A la hora de elegir la cerradura que más conviene, existen muchos modelos y tecnologías diferentes que hacen que no se trate de una elección sencilla. Cada puerta requiere un sistema diferente en función del nivel de seguridad que se quiera obtener. Por lo que tener en cuenta algunos factores como los que vamos a citar puede ayudar a tomar la mejor decisión.
Lo primero que hay que hacer es fijarse en el tipo de puerta en la que se va a instalar la cerradura. En las puertas de madera o de interior, suelen funcionar muy bien las cerraduras sin embutir ni sobreponer. En las puertas blindadas o acorazadas, lo más aconsejable es decantarse por los modelos multipunto o antibumping, ya que refuerzan varios puntos de cierre y resisten mejor los intentos de forzado en caso de que se produzcan. En el caso de las puertas metálicas o de garaje, es necesario adquirir una cerradura específica diseñada para soportar un peso mayor y la exposición al exterior.
El nivel de seguridad que ofrece la cerradura es lo siguiente que hay que considerar. No todas las cerraduras proporcionan el mismo nivel de protección. Existen niveles de seguridad en base a la resistencia que ofrecen ante las técnicas de robo más comunes, como el bumping, el ganzuado o el taladrado. Buscar modelos que dispongan de bombines de alta seguridad, llaves incopiables o certificación UNE-EN 1303, que garantizan que se trata de un producto que ha sido probado en laboratorios especializados.
No pueden faltar en la lista de aspectos a considerar la comodidad y tecnología que ofrece la cerradura. Cada vez son más los usuarios que se decantan por las cerraduras electrónicas o inteligentes que hacen posible que la puerta se abra con el teléfono, una tarjeta o un código. Son ideales para aquellos que buscan la comodidad, el control de acceso o la integración con los sistemas domóticos. Para los que prefieren los sistemas tradicionales, los modelos mecánicos de alta gama son fiables y económicos.
Muchas cerraduras se pueden instalar con facilidad si se dispone de las herramientas básicas, pero las más avanzadas o las electrónicas deben ser instaladas por un cerrajero profesional, por lo que hay que tener en cuenta este aspecto. Si se quiere hacer la tarea por medios propios o contar con un profesional. También hay que tener presente que es necesario llevar a cabo mantenimientos periódicos, como lubricar el mecanismo una o dos veces al año y revisar el bombín para cerciorarse de que no presenta holguras o desgaste.
El último de los aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir cerradura es la relación calidad-precio. En el mundo de las cerraduras, hay que dejar claro que el precio no siempre es sinónimo de seguridad, pero sí que es fundamental invertir en una buena cerradura, ya que es una inversión en seguridad. Hay que considerar lo que se quiere proteger (la vivienda habitual, un trastero, la oficina, etc.) y elegir el modelo que ofrezca el equilibrio adecuado entre calidad, durabilidad y protección.
La seguridad en el hogar no es un gasto; se convierte en una inversión en tranquilidad. Elegir la cerradura adecuada puede marcar la diferencia entre una vivienda vulnerable frente a los ataques de los ladrones y una protegida. Elegir la cerradura más adecuada para la vivienda resulta más sencillo si se piensa en capas como una buena cerradura, unida a un cilindro de alta seguridad con llave patentada y un escudo que proteja todo el sistema, por ejemplo.
Si algo queda claro en el mundo de las cerraduras es que no existe una respuesta universal ante la pregunta sobre cuál es la mejor opción. Si se busca la máxima protección, la mejor opción puede ser una cerradura multipunto de clase 4 o superior, combinada con un bombillo antibumping de alta seguridad y con un escudo acorazado. Esta combinación proporciona una resistencia integral frente a los ataques de fuerza, como el apalancamiento, o los técnicos, como el bumping o el ganzuado. Sin embargo, puede no ser necesaria tanta seguridad por diferentes motivos, por lo que hacer una evaluación sobre las circunstancias y teniendo en cuenta los factores y aspectos sobre los que hemos hablado es la mejor manera de elegir la cerradura adecuada. Además, siempre existe la posibilidad de contar con el asesoramiento de los profesionales de la cerrajería.